Bridalplasty

“I could go to a bar, put a dollar bill in my bra, and find it three days later under my boop” Allyson, Bridalplasty, E!

Hace ya tres domingos que E! estrenó Bridalplasty. Aunque en su día decidí no comentar el piloto, y ya que he cometido la imprudencia de ver el segundo capítulo, utilizaré la experiencia para evitar, en la medida de lo posible, que alguien caiga en la misma tentación.

Para quien haya tenido la suerte de no ver ni leer nada al respecto, Bridalplasty es la última incorporación a la larga lista de realities con la que cuenta la parrilla americana. En pocas palabras, el programa cuenta la historia de una docena de chicas que sueñan con una boda perfecta, entendiendo como tal la conjunción de tres conceptos: un marido, mucho dinero para celebrar la fiesta por todo lo alto un cuerpo que esté a la altura de las circunstancias. Todas tienen lo primero, pocas lo segundo y ninguna lo tercero. Pero para eso están en el programa: en Bridalplasty recibirán, durante cuatro meses, todas las intervenciones quirúrgicas que deseen a fin de moldear su cuerpo y cara y estar listas, en caso de ganar, para recibir el premio final: un gran boda hollywoodiana.

Tras un laborioso (imagino) trabajo de casting –no debe de ser fácil encontrar a doce recién prometidas que deseen someterse a cirugía plástica masiva-, el elenco definitivo cuenta con prácticamente de todo: un novio que se fue a Irak y pidió matrimonio a su chica estando destinado allí, la ganadora de Biggest loser (NBC) a quién su novio se declaró en televisión, una chica que quiere repetir su boda tras casarse en el jardín de su casa para que su madre, moribunda de cáncer, pudiera estar presente, otra que necesita que el programa le pague la factura del matrimonio ya que, por las deudas, tuvo que empeñar incluso el anillo de compromiso, y un largo etcétera.

Viendo que el programa da peso a la historia personal, no solo de las chicas sino de sus correspondientes futuros maridos, uno podría pensar que en ese ámbito, en el de la intimidad de la pareja, se abordará el debate sobre la conveniencia o no de las operaciones de cirugía estética. Pues nada de eso. Más allá de una breve y silenciada referencia, de uno de los prometidos, sobre el hecho de que le guste el cuerpo de su pareja tal y como está, la mayoría de los chicos ven con buenos ojos que sus novias, justo después de prometerse, se separen de ellos durante cuatro meses para someterse, en algunos casos, a intervenciones que alterarán todas las partes de su cuerpo.

El programa insiste en la justificación que cada una de las chicas da a su deseo de participar en el programa, ya sea por la necesidad de sentirse bien con su propio cuerpo o por el hecho de necesitar el premio final. Es por esta insistencia que el programa no acaba resultando un concurso en el que una de sus participantes va a cumplir su sueño: Bridalplasty es la historia de once mujeres que se quedarán en el camino, que no verán terminadas sus operaciones y que no solo se quedarán sin la boda de sus sueños (como Shanna Moakler, ex Miss USA  y host del programa, se encarga de recordarles a medida que van siendo expulsadas por sus compañeras) sino que volverán a sus antiguas vidas de deudas y cuerpos imperfectos.

Bridalplasty sería más interesante si aprovechara estas historias, las de los juguetes rotos en que se convierten las chicas tras abandonar la mansión en la que conviven para volver a las desgraciadas vidas que el programa nos presentó, como he dicho antes, como argumento para justificar su entrada en el concurso. La idea puede parecer cruel, pero no lo es más que las escenas en que las participantes son desnudadas para enseñar sus vergüenzas al público.

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2 respuestas a Bridalplasty

  1. Yo también hice la tontería de ver el estreno, pero me quedé ahí. Unas futuras novias que luchan por inyecciones de botox y cirugía plástica me hace deprimirme, sobre todo cuando un supuesto cirujan o cualificado miraba a una chica esbelta y sana y le decía eso de: tendríamos que hacer una liposucción aquí. Manda, manda la cosa. Yo sí que le hacía una liposucción pero en el cerebro.

    Me temo que mi fan interna de Nip/Tuck me llevara a intentar ver este programa pero no lo volveré a repetir.

  2. KarlitaJS dijo:

    respetando tu punto de vista no me parecio TAN depriment el programa aunque lo vi pocas veces estoy de acuerdo con las cirugias esteticas lo importante es sentirte bien contigo mismo y si algo t molesta de ti q t hace sentir insegura porq no cambiarlo???? ok
    y quien no desea una boda de ensueño por diosssss

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